Una ciudad de mentira

TAL CUAL

 

Ciudad del Aluminio se volvió pura bulla. Proyectos industriales anunciados y jamás realizados en 15 años. Llevan 7 años construyéndola y alcanza más o menos el 40% de las obras civiles. La fecha de inauguración original fue 2009, luego 2011, después 2013 y ahora la mudaron para 2014

DAMIÁN PRAT C. /Guayana

El primer anuncio sobre un proyecto denominado «Ciudad del Aluminio», lo hizo Hugo Chávez en un Aló Presidenteen 2005. Lo repitió, sin muchos detalles, durante otro Aló en 2006 al lanzar la «Ciudad del Acero» y luego, en enero de 2007, tras ganar la elección presidencial y preparando la campaña electoral del referéndum de la Reforma Constitucional, formalizó el anuncio diciendo que era un proyecto en marcha desde 2006.

Lo definió como un conglomerado de empresas para producir y transformar aluminio ubicado a las afueras de Caicara del Orinoco, en la orilla sur de gran río, frente a la población guariqueña de Cabruta donde también anunció que Pdvsa haría una refinería de petróleo.

Días más tarde, varias publicaciones oficiales, incluyendo la página web del Mibam precisaron los detalles técnicos del anuncio presidencial: «La Ciudad del Aluminio será levantada sobre un área de 18 mil hectáreas, con un núcleo urbano de 500 mil habitantes, una inversión global de 18 mil millones de dólares, una reductora de aluminio, una planta laminadora y 40 pequeñas empresas transformadoras».

Siete años más tarde nada de eso existe. Nunca se hizo la «inversión global» allí anunciada. No hay núcleo urbano alguno que no sea la Caicara de siempre. Tampoco hay refinería petrolera en Cabruta. Jamás se amplió y ni siquiera se mejoró la vieja carretera o «troncal» que viene de Ciudad Bolívar. No hay conglomerado de industrias.

Lo único que «medio existe» son unos trabajos ­habitualmente paralizados o «a media máquina»­ para construir una planta para laminar aluminio denominada Serlaca.

Llevan 7 años construyéndola y alcanza más o menos el 40% de las obras civiles, al punto de que varios informes oficiales de la propia «empresa» denuncian que diversos «aportes» anunciados por Miraflores jamás llegaron.

Su fecha de inauguración original fue 2009. Luego 2011. Mas tarde, por los retrasos dijeron que 2013. Ya el año pasado lo «mudaron» a 2014 y seguramente en unas pocas semanas el nuevo ministro de Industrias dirá que 2015 o 2016.

Un Laminador de aluminio, Serlaca, adscrito a un organismo paralelo a CVG llamado Coniba, que agruparía a las Empresas De Producción Socialista (EPS), que en realidad jamás existió, salvo para la burocracia y después el gobierno discretamente lo eliminó en 2012.

Serlaca laminaría, según los «anuncios» 120 mil toneladas métricas del metal, pero… ¿cual será la fuente de energía eléctrica para operar? No hay ninguna línea de transmisión para la Ciudad del Aluminio y ni siquiera para Serlaca.

Corpoelec no tiene ningún proyecto para ello. Trabajar aluminio consume mucha energía eléctrica. La línea eléctrica que hoy existe, heredada de «la IV» porque la revolución no ha hecho ninguna en 15 años en esa zona, apenas cubre precariamente las necesidades de Caicara hasta Puerto Ayacucho.

Cuando encienden la trituradora de bauxita en Pijiguaos, «lo sienten» en Puerto Ayacucho. Y el proyecto que dejaron la CVG y Edelca de una represa en el Caura no ha merecido ningún interés «revolucionario» en 15 años.

Mas aún: ¿cómo llegará a Caicara, ubicada a 400 km de Ciudad Bolívar, el aluminio primario proveniente de Alcasa o Venalum? ¿En gandolas por la vieja carretera? ¿A cuál costo mil millonario? ¿Por el río? No hay ningún proyecto de muelle en Serlaca. El más cercano está a 150 kilómetros.

El proyecto original, elaborado por técnicos muy calificados de la Venalum «de antes» agrupados en un organismo denominado Cintal, preveía seis cosas básicas: 1.- Una pequeña planta para transformar la cercana bauxita en alúmina. 2.- Una «reductora» mediana, del tipo Venalum pero más pequeña para elaborar el aluminio primario.

3.- Una línea de transmisión desde Guri de 765KV. 4.- Un núcleo urbano para albergar las centenares de miles de habitantes del nuevo polo industrial. 5.- Docenas de pequeñas empresas transformadoras. 6.-Y contaban con el III Puente sobre el Orinoco y una carretera amplia y vía férrea desde Cabruta hasta el eje industrial de Aragua y Carabobo a dos horas en carro.

Era un buen proyecto de desarrollo sustentable, desconcentrador del país, que la politiquería populista de la revolución convirtió en consigna de propaganda y no le interesó nunca ejecutarla.

Nada existe. Nada se hizo. Retrocedimos en soberanía nacional con la ruina provocada por la «revolución» en la industria del aluminio en Ciudad Guayana y, para colmo, nada nuevo se ha hecho en 15 años.

http://www.talcualdigital.com/Nota/visor.aspx?id=98667