CORREO DEL CARONÍ
Los trabajadores de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) retomaron este lunes la protesta por el pago de tres aumentos contractuales, la aplicación del tabulador y un dossier de pasivos que adeuda el gobierno desde hace cuatro años.
En la carrera Caruachi, en intercepción con la carrera Caura en Alta Vista, el personal alzó las pancartas de reclamo con atención al ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón.
El nuevo malestar de los trabajadores es consecuencia de la fallida discusión que comenzó hace un mes, en la que la Federación de Trabajadores Eléctricos (Fetraelec) y Corpoelec firmaron un nuevo tabulador que busca nivelar a más del 40 por ciento de trabajadores que hoy ganan salario mínimo.
La protesta, sin embargo, es también un acto de constricción del Sindicato Único de Trabajadores Eléctricos del estado Bolívar (Suteeb).
Saben que la fusión de la industria fue mal manejada; que la partidización de la empresa ha traído resultados “catastróficos” y que la división de la dirigencia sindical, más la falta de debate sobre las políticas económicas del país, ha traído consecuencias insostenibles: una deuda incuantificable.
Los dirigentes -miembros de la organización oficialista Central Bolivariana de Trabajadores- reconocen que el debate debería estar centrado en el impacto de la inflación en la economía del movimiento obrero y la exigencia en un cambio de esas políticas.
“No puedo sujetar la discusión de los aumentos (se deben tres), los pasivos, a la situación económica del país. Es una irresponsabilidad. ¿Sabe por qué? Porque lo que estamos exigiendo nos lo debieron haber dado hace cuatro años, se debió haber cumplido la convención colectiva (…) No pueden pedirnos la comprensión en estos momentos”, expuso Francisco Alarcón, secretario general de Suteeb.
– ¿Por qué no se ha presionado la corrección de la política económica y sus consecuencias en la inflación?
– Porque aquí se está resolviendo con una política de a realazos. En vez de resolver el problema del acaparamiento, de la inflación, de la especulación, de las finanzas, aquí hay un problema de plata. ¿Cuánta plata necesita? Y toma. Nosotros lamentamos estar pidiendo aumento que significa incremento de más de 100 por ciento del salario, pero ya va, es que mi realidad no es la que yo tenía hace cinco años cuando podía cubrir la canasta básica. El problema del país es un problema nacional contra el que todos los trabajadores deberían estar movilizándose como, por ejemplo, la política de racionamiento que ha paralizado el aparato productivo.
– ¿Reconoces que la dirigencia sindical ha fallado en la exigencia de políticas económicas acordes a la realidad del país?
– La dirigencia no, los dirigentes sindicales estamos fallando. ¿Por qué? Porque nuestra mezquindad, nuestros egoísmos, nuestras parcelas no nos permiten identificarnos como clase. Nosotros convocamos a un exhorto, a una revisión profunda de toda la estructura sindical. Si los trabajadores se unen, los presidentes de la república lo colocarán los trabajadores.
– ¿Ese debate se está dando en alguna instancia?
– No, no hemos tenido la suficiente madurez. En la central lo discutimos los sindicatos que vamos a la central, pero hay otros sindicatos que no van. Por ejemplo hoy en día yo lamento la pérdida del compañero sindical Emilio Campos, es un sentir de toda la dirigencia sindical. Nos unimos en el pesar, pero oye… pero ese compañero en vida ¿por qué no lo convocábamos? Tratamos de mantener dos bandos, pro gobierno y contra gobierno, eso nos está haciendo daño. Aquí tiene que llegar un momento que la propia central, en la cual yo milito y soy vicepresidente, tengamos que ir a unas elecciones por las bases, tengamos que medirnos en elecciones de primer grado, que todos los trabajadores voten desde la fábrica. Mientras ese momento llega ¿qué hacemos? Suteeb seguirá en la calle.
Mientras tanto Suteeb y los trabajadores prometen sostener su reclamo en las calles hasta que el presidente Nicolás Maduro responda a la exigencia contractual.
“Administrar una industria como ésta, tan compleja, no se puede venir con dogmas, con mentes cerradas donde no se les permite a los trabajadores acordar o participar dentro de la administración, por eso seguiremos en la calle”.

