DIARIO DE LOS ANDES (TÁCHIRA)
Aunque la estructura donde funcionaba la planta ha sido remodelada por las familias que construyeron su hogar en estos espacios y pese al paso de los años en algunos hogares, se mantienen las baldosas, las paredes y parte del techo de lo que fuese la estación Isaías Medina Angarita
Ubicada en el barrio 8 de Diciembre, la planta eléctrica Isaías Medina Angarita surtió de electricidad a San Cristóbal durante varios años, esta fue la primera planta que se instaló en la ciudad, previo a su creación, las calles y casas solo eran iluminadas con velas y lámparas de kerosén.
Durante los primeros años que se mantuvo en funcionamiento la estación eléctrica, que fue construida entre los años 1941- 1945 en el mandato de Isaías Medina Angarita, era la única edificación que había en la zona donde actualmente se encuentra el sector 8 de Diciembre; recuerda Carmen Monsalve, habitante del barrio Guzmán Blanco desde hace 70 años, que en su infancia los alrededores de esta estructura se hallaban baldíos, “antes no estaba el ‘8’, únicamente se hallaba allí la planta Angarita y el puente que está más arriba que es el puente Táchira”.
A partir del año 1961 fue cuando algunos habitantes de la ciudad empezaron a construir viviendas en los alrededores de la Planta; de acuerdo con Luz Marina Gelves, residente del “8”, en aquel entonces en ese sector solo habían unas cuantas casas de amplios terrenos.
Poco a poco esta zona fue creciendo, los pobladores de la ciudad se ocuparon de ir levantando casas y más casas sobre las montañas, a orillas de la quebrada y en cualquier lugar donde consideraran que había suficiente espacio para una vivienda, es así como el 8 de Diciembre se fue llenando de intrincadas calles y múltiples escaleras que conducen a las cientos de veredas y pasajes que hay en el barrio.
Este crecimiento vertiginoso también se presentó en el resto de la ciudad y el estado, por lo que la electricidad producida en la Planta no alcanzaba ya para abastecer las necesidades energéticas de la población, por ello construyeron en diversos sitios más estaciones eléctricas y la “Isaías Medina Angarita” fue quedando obsoleta tras la modernización de este servicio.
La “Angarita” fue cerrada y solo un hombre se encargó de su cuidado, según indica Mario Hernández, habitante del 8 de Diciembre y vocero del Consejo Comunal local, que “primero dejaron a un señor cuidando, él vivió una gran cantidad de años allí, dicen que montó una especie de taller donde reparaban carros, a raíz de eso reunió plata para comprar una buseta y después se fue, él dejó a otro señor encargado de cuidar, este joven montó en la planta una carpintería que hasta hace poco funcionó, él le dejó a otro hermano el negocio y así sucesivamente”.
Posteriormente, algunas familias comenzaron a vivir dentro de la edificación, señala Hernández que él ha residido en este lugar desde hace 14 años y ya antes de eso otras personas habitaban el recinto.
En la actualidad seis familias habitan en el terreno donde se ubica la estación, varias han construido en este espacio sus viviendas, algunos han modificado la estructura del lugar pero otros conservan las baldosas, las paredes y parte del techo de la estructura.
Aun cuando ya están establecidos como residentes de esta zona, comenta Hernández que la Planta “no es propiedad de ninguno de nosotros, solo somos copropietarios y cada quien decidió dividir una parte para vivir dentro de ella”. Asegura que recientemente han solicitado un espacio dentro de la estación para construir la sede del Consejo Comunal.
Valor histórico
Hernández sostiene que está consciente de la relevancia histórica que tiene para la capital tachirense este lugar, afirma que varios historiadores han visitado las instalaciones del sitio y tomado fotografías de las mimas, y no descarta la posibilidad de que éste sea restaurado. Sin embargo, a su juicio, sería preciso que antes de realizarse una restauración, las autoridades locales y regionales ofrezcan viviendas óptimas a aquellos que han conformado en este sitio un hogar, “todo el mundo puede tener la idea de que se va a recuperar la Planta para formar un sitio histórico o patrimonial, pero ¿qué va a suceder con quienes viven allí?”, se pregunta el vocero.
Los cambios
La fachada de la planta Isaías Medina Angarita aún se mantiene en pie, y los frentes de las viviendas que fueron construidas en uno de los laterales de la edificación son del mismo material con el que fue construida la estación en sus inicios; además, si se observa la Planta desde lo alto pueden divisarse los generadores eléctricos que produjeron energía hace más de medio siglo.
Aparte de las viviendas ubicadas dentro de la “Angarita”, otro de los cambios significativos que se ha presentado en el lugar es la construcción de un cancha deportiva a un lado de este sitio, “cuentan donde está ahora la cancha era similar al resto de la fachada, pero como eso se había enmontado se prestaba para muchas cuestiones, por eso la comunidad habló con la Alcaldía para que los apoyaran y fue cuando construyeron la cancha, la cual fue rehabilitada otra vez entre enero y febrero de este año con la ayuda también de la Alcaldía y Corpointa –Corporación de Infraestructura y Mantenimiento de Obras del Táchira-, porque estaba otra vez en estado de deterioro”.
Diversión en la “Angarita”
Mario Hernández narra que los habitantes de menor edad del 8 de Diciembre suelen divertirse en el techos de la planta Isaías Medina Angarita, comenta que algunos jóvenes tienen como pasatiempo subirse en lo alto de este lugar para hacer girar parte de las estructuras metálicas que se encuentran en la edificación, las cuales pese a su gran tamaño y peso, y al óxido que se ha acumulado en ellas con el paso del tiempo, aún se mueven con vigor, “todo eso lo giran los muchachos que se guindan ahí a echar varilla”, expresó, señalando hacia las vigas de la edificación.
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