La situación eléctrica era previsible desde el 24 de diciembre de 2017. Sin generación termoeléctrica y fallas en la transmisión, se anunciaban noches oscuras y días calurosos. En cuatro meses la mejor idea es llevar a Maracaibo una turbina que tiene ocho años arrumada en Sidor
— César Batiz (@CBatiz) April 21, 2018



