El Pitazo
José Aguilar | El Pitazo
CRISIS ELÉCTRICA El pasado miércoles 24 de octubre de 2018, Venezuela y su Sector Eléctrico Venezolano (SEV) celebraron 130 años de historia eléctrica, en gran medida gracias al espíritu pionero de Don Jaime Felipe Carrillo, empresario de Valencia que encontró en Maracaibo su ciudad adoptiva, donde fundó la Maracaibo Electric Company. Con 0,645 MW prendieron sus luminarias e hicieron historia convirtiendo a Venezuela en la tercera nación que conoció la electricidad en Sur América detrás de la Argentina y el Perú. Sin embargo, la efemérides, que también marcó el 233 aniversario del natalicio del General en Jefe Rafael Urdaneta, tuvo que celebrarse en medio del apagón masivo número 25 en diez meses. Horas más tarde los estados Aragua y Carabobo fueron víctimas de extensos apagones.
Pero otras celebraciones acontecieron ayer 28 de octubre de 2018: se celebraron 40 años de operación comercial de Planta Centro, todavía la planta termoeléctrica más grande de América Latina, en cuya subestación convergen 3.522 MW de potencia instalada y todavía quedan pendientes unos 400 MW por concluir. Mucho se escrito sobre esta vital instalación, donde se debe hacer el pivote de la energía proveniente del Guri y así lograr una operación más estable en todo el SEV, pero su disponibilidad continúa siendo muy deficiente. La falta de dinero no ha sido la causa, pues más de US$ 3.100 millones se han vertido sobre las instalaciones en los últimos 20 años, la mayoría signada por manejos turbios. Sin embargo, la verdadera causa es que nunca ha convenido a las fuerzas del mal que Planta Centro sea exitosa.
La razón para lo anterior es muy sencilla: una Planta Centro sana, repartiendo energía y complementando al Guri, no conviene a los corruptos funcionarios que han desfilado por la estatal eléctrica, pues de funcionar bien Planta Centro, no se podrían justificar la diversidad de guisos en MW para otras ubicaciones en el SEV. Planta Centro todavía tiene mucha vida útil y solo requiere una buena dosis de fundamental mantenimiento y algunas modernizaciones selectivas y de no gran costo. Solo con una nueva administración, que rompa con todos los vicios que han traído hasta su deplorable situación actual, haría posible una recuperación de Planta Centro, el SEV y la economía nacional. Y no podía faltar que en unos días más celebraremos medio siglo de operaciones en la Central Simón Bolívar, Guri, la joya de nuestro SEV.
He reportado que nueve de sus veinte poderosas turbinas no están disponibles, lo cual limitaría las posibilidades de un relanzamiento del país. La desidia típica contra las plantas térmicas del país está llegando al corazón hidroeléctrico de Venezuela y eso es inadmisible.
Harto se ha escrito sobre el Guri en este siglo por atravesar hidrologías desfavorables, llamadas “sequías” por el régimen en los años 2003, 2016 y 2016. Pero una “sequía” no quiere decir que no llueve; simplemente llueve por debajo del promedio histórico que se lleva en la cuenca del río Caroní desde 1950. Sus problemas con bajo nivel en 2010 y 2016 no se han debido a la falta de agua aportada al embalse, sino que fueron por el abuso y operación negligente del mismo, lo cual ha tomado en los últimos dos años una nueva y más que ineficiente, criminal variante.
Falta de agua no ha sido. Puro cuento que no se puede producir acero y aluminio en Guayana, o racionar de frente y por el pecho a Venezuela en los años 2010 y 2016 intencionalmente. La cuenca del Caroní es una maravilla de la naturaleza y el régimen que oculta la información del SEV a la nación ya casi por ocho años consecutivos no quiere que se sepa que de los diez mejores años hidrológicos desde 1950, siete le han tocado a la era de la revolución, que ha tenido 6,1 por ciento más agua que el período 1950 a 1998. El Caroní sigue marcando récords, pero el SEV sigue dando tumbos.
En los últimos 30 meses, tanto ha llovido que por maldad no se ha querido generar MW y se han tirado al desperdicio el equivalente de más de 108 millones de Barriles Equivalentes de Petróleo, BEP, o similar a más 50 mil GWh en un país que vive al filo del apagón y de “bajón en bajón”. Eso equivale al consumo del estado Zulia en los niveles actuales por un período de 41 meses. ¡Mayor inconsciencia e ineficiencia imposibles! Sin olvidar la maldad de inundar adrede a miles de compatriotas por dos años seguidos. O rescatamos el SEV de las garras del régimen o un manto de oscuridad nos arropará.



