EL UNIVERSAL
En adición se disparó erróneamente la línea San Gerónimo-La Arenosa

El ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón, aseguró que el conductor de alta tensión eléctrica que se precipitó a tierra, en la subestación San Gerónimo (Guárico) originando el apagón del centro y occidente del país, la noche de este lunes, «no se fracturó solo».
Chacón rechazó, desde la Sala de Situación de Corpoelec, que la interrupción eléctrica hubiese estado activada por la violación de los límites de transferencia de energía.
Y precisó que el lunes se reportó «un récord histórico» en generación hidro-térmica en el país, al alcanzar 21.260 megavatios (Mw), mientras la demanda se ubicaba para el momento del evento en 16.560 Mw, por tanto «había más de 4.000 Mw de reserva» en el sistema.
Inclusive señaló, apoyado en la pantalla desplegada en la citada sala, que la capacidad de generación hidroeléctrica ayer a las 3 de la tarde era de 13.476 Mw y la térmica en 7.539 Mw para un total de 21.015 Mw. La demanda era de 16.586 Mw.
Adicionó Chacón que la temperatura nacional -componente importante en la demanda eléctrica- se ubica entre 1 y 2 grados centígrados por debajo que la registrada en 2012.
Al explicar por qué una falla puntual ocasionó una restricción del servicio eléctrico a nivel nacional (con excepción de Oriente), indicó que «tiene que ver con la forma en que fue construido el sistema».
La línea de transmisión 765 kV, cuya extensión supera los 2.000 kilómetros, nace del Bajo Caroní (Bolívar) y termina en Yaracuy, transportando el «66% de la generación total del país, con lo cual una falla de esa línea automáticamente ‘saca’ a toda la región centro occidental del país, aseveró.
Argumentó que «la falla ocurrió entre las líneas 5 y 6 de las subestaciones San Gerónimo-La Horqueta, el sistema de protecciones interpreta bien y ‘saca’ la línea» 765 kV. Sin embargo apuntó que una de las «hipótesis que manejan» en la Corporación es que «dada la cercanía entre el lugar del acontecimiento y la subestación San Gerónimo que distan 3,5 kilómetros -donde convergen tres líneas 765, la San Gerónimo-La Horqueta, San Gerónimo-La Arenosa y San Gerónimo- subestación Oscar Augusto Machado (Miranda)- por la sensibilidad de los equipos y la alta tensión, se dispara erróneamente la otra línea, la San Gerónimo-La Arenosa y sale toda la línea 765 y todo el sistema centro occidental del país».
Destacó en su intervención que «nadie se monta en esas torres que miden unos 30 metros, la ruptura se produjo a mitad del tendido. La pregunta es cómo lograron fracturar el cable, porque solo no se fractura. Según los fabricantes este conductor puede soportar una presión de 15 toneladas y esto nunca se había visto en 30 años».
Alirio Rincón, directivo de Fetraelec, afirmó que al momento del apagón que incluyó a la Gran Caracas, «todas las unidades de Tacoa, Picure y las barcazas estaban operativas».
Fallan las protecciones
José Manuel Aller, profesor de la Universidad Simón Bolívar sostiene que «las líneas se bambolean con el aire y ese movimiento debe estar causando a lo largo de 30 años una fatiga. Los conductores tienen un alma de acero y están recubiertos por aluminio; el acero se fractura y no es capaz de soportar las tensiones y cae la línea a tierra, en cambio el aluminio es maleable y flexible».
Dijo que «estas son las fallas más comunes en la red y no deberían ocasionar un colapso del sistema. Puede ser que la falla la despejan mal, no la hacen selectivamente. Deben tener protecciones que no sólo le están sacando esa línea sino alguna más y colapsa. Ellos saben que tienen problemas en el sistema de protecciones».


