DIARIO EL CARABOBEÑO

Litzy Sanz Nava
lsanz@el-carabobeno.com
En la primera entrega de este trabajo, publicado por El Carabobeño el pasado lunes 12 de enero, el ingeniero José Aguilar asesor internacional del sector eléctrico, advirtió que dada la crisis energética que atraviesa Venezuela y los peligrosos bajos niveles de la represa de Guri no existe margen alguno para un plan de ensayo y error.
En esta segunda entrega advirtió que desde el año nuevo 2015, los megavatios (MW) termoeléctricos de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) vienen fallando y son numerosos los racionamientos en el país.
La Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, también llamada Represa de Guri y antes conocida como Central Hidroeléctrica Raúl Leoni, es la principal fuente generadora de electricidad en la nación y cerró el pasado año 2014 con 262, 25 metros sobre el nivel del mar (MSNM) alcanzando así su segunda crisis en ocho años.
El experto recordó que en el 2014 Venezuela enfrentó una sequía que se cataloga entre las seis peores desde 1950, año desde el cual se llevan estadísticas. Eso sin embargo no es la excusa, sentenció.
A juicio de Aguilar el argumento se cae cuando se hace mención de la inversión de más de 40 mil millones de dólares en termoelectricidad desde el 2010. Ese plan ha fracasado estrepitosamente, derivando al país en un mar de racionamientos, precisó.
Para el asesor internacional de plantas de generación masiva, lo más preocupante es que la sequía no ha concluido todavía. Anunció que en adelante vienen los meses en que Guri no puede mantener el ritmo que se le dio en 2014. De lo contrario se aumenta la probabilidad de un colapso del mismo, auguró.
El embalse, ubicado en el estado Bolívar, está entrando en su zona de ineficiencia hidráulica, al alejarse de sus cotas óptimas para la generación de gigavatios por hora (GWh), es decir que usará más agua y cada vez producirá menos energía, explicó Aguilar.
Todo esto pasa no por las burdas explicaciones que da el Ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón, si no porque los nuevos megavatios termoeléctricos de Venezuela son los más costosos del mundo, no rinden lo que se necesita de ellos, tampoco se han mantenido adecuadamente al igual que los ya existentes, por consiguiente la termoelectricidad es incapaz en mantener un ritmo complementario para asistir al embalse, resultando en la sobre explotación de éste, que es nuestra principal fuente de energía eléctrica, condenó el ingeniero.
Esto no es nuevo para Venezuela, ya se vivió en el 2010, pero con tres diferencias en comparación a episodios anteriores: la sequía en curso ha demostrado ser más intensa a la anterior, la cifra de venezolanos se incrementó tres millones más, que también requieren del uso de electricidad, y que la principal fuente de racionamiento en aquella ocasión se agotó, Guayana, seguiría racionada, afirmó el experto.


