
El Pitazo
El ingeniero José Aguilar, experto en análisis de riesgos eléctricos, asegura que la falla que hoy afecta a 16 estados es producto de la negligencia de las autoridades de Corpoelec y que solventar el problema podría tardar cinco días
Nataly Angulo | Zulia | El Pitazo
Maracaibo.- El apagón que este lunes afectó 16 estados del país pudo evitarse si la gerencia de Corpoelec hubiese reemplazado el transformador corriente (TC) que se incendió en la subestación La Arenosa (Carabobo) y generó la falla nacional, tal como lo recomendaron los ingenieros de la estatal hace tres años.
Especialistas de Corpoelec levantaron un informe en 2015 en el que recomendaron a la Corporación Eléctrica Nacional reponer 60 por ciento de los 234 transformadores corrientes (TCs) que están instalados en las subestaciones más antiguas del Sistema Interconectado Nacional: Guri, Malena, San Gerónimo B, Horqueta y La Arenosa.
La razón era que ya había caducado su vida útil de 30 años, y que -según las pruebas elaboradas entre 2012 y 2015- la emanación de gases de los equipos era superior a los límites permitidos, según explicaron ingenieros de la estatal a El Pitazo.
Aseguraron que tras el informe, Corpoelec autorizó la compra de 180 unidades a la empresa francesa Alstom, se pagaron y llegaron al país en enero de 2017. Pero, el remplazo no se hizo, según los ingenieros.
Hoy los habitantes de Zulia, Trujillo, Mérida, Táchira, Portuguesa, Barinas, Apure, Lara, Aragua, Carabobo, los bajos mirandinos, Falcón, Cojedes, Yaracuy y Guárico sufren un racionamiento de hasta 16 horas tras la falla que se registró el lunes a las 6.40 de la tarde en la subestación La Arenosa.
Por la avería del transformador corriente, una de las líneas de 765 kilovoltios que alimenta la subestación La Arenosa está fuera de servicio y por ello se racionan entre unos 1.000 y 1.500 megavatios, según explicó el ingeniero José Aguilar, experto en análisis de riesgos eléctricos.
“Todo esto era prevenible, pero no tienen gerencia, ni capacidad de maniobra proactiva. Fue un acto de negligencia exponencial, porque se lo advierten, compran los equipos, los pagan y los almacenan. Eso es inadmisible. Además estamos hablando de transformadores de corriente que pueden generar daños a otros equipos. No midieron bien el peligro o lo ignoraron, y hoy tienen las consecuencias”, dijo.
Alertó que por el hecho se esperan severos racionamientos en los estados afectados durante un lapso de dos o cinco días que -estimó- pudiera tardar los trabajos en la subestación afectada.
“Hay 18 de estos componentes en la subestación La Arenosa. Preocupa que en la subestación Guri, tengamos 78 TC, los más antiguos, si la falla de anoche hubiese ocurrido allí apagaban el país. Este accionar es inaceptable por inadmisible”.
El ingeniero Miguel Lara, especialista en sistemas eléctricos, aseguró que la falla en la subestación se acrecentó por el deterioro y la debilidad del resto de los equipos que hay en esa instalación eléctrica. “Cuando un interruptor falla, los sistemas de protección lo aislan para no generar mayores inconvenientes y los equipos restantes siguen en operatividad con el interruptor de respaldo. Aquí falló todo. Esto demuestra la situación precaria que tienen las subestaciones”, advirtió.
Lara, quien estuvo al frente de la Oficina de Operación y Planificación del Sistema Interconectado, estimó que una avería de un TC, como la registrada pudiera resolverse en dos días si se cuenta con el equipo a reponer, si no se registraron otros daños y si se tienen las personas y los contratistas que hacen el trabajo.
El colapso del servicio eléctrico causado por la falla pudo generarse, según la experiencia de Lara, por los elevados niveles de intercambio en los cuales Corpoelec opera las líneas, por la alta indisponibilidad de generación de las plantas térmicas del país. “Generalmente esos intercambios exceden los valores seguros que se deben mantener para evitar que una falla termine en un apagón de gran magnitud”.


