Hágase la luz

EL TIEMPO (ORIENTE)

PANCHO AGUILARTE

Si bien es cierto que no se le dio una solución definitiva, los gobiernos anteriores realizaron algunos desarrollos que de una manera u otra ayudaron a sortear la situación 

El problema de la generación de electricidad en Venezuela ha sido una constante desde el mismo momento en que decidimos entrar en la modernidad y el progreso.

Si bien es cierto que no se le dio una solución definitiva,  los gobiernos anteriores realizaron algunos desarrollos que de una manera u otra ayudaron a sortear la situación. La represa de El Guri es un ejemplo de ello. También Planta Centro y la de Uribante Caparo.

Sin embargo, como el crecimiento del país no se ha detenido, lo ya existente es harto insuficiente para dar respuesta a la demanda cada vez mayor de consumo de luz eléctrica.

Aunado a esto, tenemos la casi nula política de mantenimiento que ha caracterizado al Estado venezolano, hasta llegar a la grave situación en que nos encontramos y ante la cual no existe otra salida que la generación de energía a través de la tecnología nuclear.

Porque cuando uno escucha a los altos funcionarios gubernamentales decir que la crisis eléctrica se debe al alto consumo residencial y/o comercial provoca risa, y mucha indignación cuando anuncian multas y hasta prisión si no nos adaptamos a un patrón de consumo como si de un país del cuarto mundo se tratara.

Claro que es ventajoso saber que en Europa viven más de mil millones de personas y nunca se habla de que ¡se fue la luz!, al igual que en Estados Unidos de Norteamérica con quinientos millones de residentes y una elevada presencia de centros comerciales y edificaciones con escaleras eléctricas y todo tipo de artefactos sofisticados, no se oyen esas estupideces que debido al alto consumo por habitante o por familia hay fallas en el suministro de electricidad. Han encontrado la manera de que el servicio público de electricidad no sea un problema.

En nuestro país también podríamos erradicar ese problema para siempre y el desarrollo y el progreso no tendrían que detenerse porque no hay luz. ¿Cómo? se preguntará usted amigo lector. Muy sencillo: generando electricidad con la tecnología nuclear.

Para ello necesitaríamos tres elementos fundamentales: el dinero, que lo tenemos, para adquirir la tecnología; el agua, que también la tenemos en abundancia para generar el calor suficiente para mover las turbinas, y el uranio (que en esta tierra de gracia también lo tenemos) que es la materia prima fundamental para generar el proceso.

De esto se viene hablando desde el año 1983 pero ningún gobierno ha querido, quizás por ignorancia, comodidad o temor por la connotación que el término nuclear a veces implica, tomar la iniciativa para resolver de una vez por todas, el problema de la generación de Luz eléctrica en Venezuela.

Sin embargo, es justicia señalar que el primer presidente al que se le escuchó alguna vez decir que estaba interesado en desarrollar la energía nuclear es el actual pero no sabemos si esa idea sigue en pie o fue descartada.

La energía nuclear, que no es más que construir una central nuclear con uno o dos reactores para la generación de millones de megavatios tiene también ventajas porque con ella desaparece la contaminación que produce la energía por carbón o por combustible fósil, como es el caso nuestro.

Adicional a esto nos permitiría ahorrar o vender miles de toneladas de petróleo y vender a los países vecinos electricidad que además resultaría mas barato producirla. Es importante que comencemos a concientizarnos de la necesidad de emplear la tecnología nuclear para resolver este grave problema.

El gobierno tiene la palabra. El País no puede esperar