Diario El Impulso
Es cierto que más de cien mil millones de dólares han sido destinados al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Venezuela, como lo han determinado investigaciones hechas por instituciones privadas; pero, como éstas lo indican, estos recursos han sido consumidos por la corrupción, los desfalcos y la mala planificación, manifiesta el ingeniero Julián Gutiérrez, quien tiene experiencia porque ha trabajado tanto con el sector público como privado de la industria eléctrica del país.
En entrevista concedida a El Impulso, el experto en la materia afirma que solamente 8 mil megavatios está generando el Bajo Caroní, que comprende las hidroeléctricas de Guri, Caruachi y Macagua, cuando han debido producir 12 mil megavatios.
Si bien es cierto que existe un colapso en el SEN, este profesional de la electricidad dice que, además de General Electric y Siemens, Hitachi pueden participar en un proceso de recuperación de las plantas tanto las hidroeléctricas como las termoeléctricas, e incluso las solares, para acabar con los apagones que se están sucediendo todos los días y durante varias horas en todas partes del territorio nacional.
La experiencia en la industria
¿Nos podría hablar de su experiencia cono funcionario especializado en la industria eléctrica?
Soy ingeniero electricista graduado en la Universidad de los Andes (ULA), de Mérida, y después hice la maestría de ingeniería eléctrica en potencia en el Politécnico. Comencé a trabajar en Cadafe, con sede en Caracas, como ingeniero inspector en todo el oriente del país. Inspeccioné en la península de Macanao, donde se estaban haciendo los trabajos de electrificación y el aeropuerto de Margarita, que vino a suplantar un aeropuerto pequeñísimo que existía en la isla, donde por otra parte se instaló una planta y, posteriormente, se llevó el cable submarino que soluciona todo el problema eléctrico del estado Nueva Esparta. Después pasé al Departamento de Generación Centro, que tenía su sede en Valencia y trabajé en las plantas de La Cabrera en Maracay, también en La Mariposa en Caracas y terminé como jefe de planta de generación en Yaritagua, que resolvió todo el problema de Yaracuy con unas turbinas potentes fabricadas por Siemens y que también las tiene General Electric, las cuales se instalan en pocos meses. Más tarde pasé al Departamento de Distribución y Obras.
Tuve responsabilidad en cuatro estados: Lara, Portuguesa, Falcón y Yaracuy, donde se hicieron importantes obras; pero, no se permitió que se colocaran pancartas, ni camisas propagandísticas. Igualmente se le dio atención a la península de Paraguaná y se dotó del servicio a la costa de playas, especialmente Adícora y, por otra parte, a Tucacas y Chichiriviche. En algunas ocasiones utilizamos helicópteros para efectuar trabajos de reparación de líneas a los sitios donde era imposible llegar en vehículos. Con el doctor Carlos Zapata Escalona estuve en la inauguración de un servicio eléctrico, donde él, como gobernador, dijo que había llegado no sólo la luz eléctrica sino la luz del entendimiento y para que la gente pueda coser en una máquina, los niños puedan estudiar y atender a los enfermos que acuden a los puestos de salud. Cuando estuve en Cadafe teníamos un helicóptero para llegar a los sitios más apartados, incluso donde sólo habitaban unas veinte personas. De Cadafe pasé a Enelbar, en donde fuí gerente. Se hacían reuniones para determinar cuántos bombillos quemados había en la ciudad y precisar las quejas de los suscriptores. Logramos financiar la solución con el concejo porque se le presentaban las facturas de los bombillos adquiridos para sustituir a los quemados en las calles. Cuando un transformador se quema hay que ver el motivo por el cual se dañó. Y por último puedo decir que fuimos a Taiwán para actualizar conocimientos. Importante es destacar que hay tan buenos técnicos en Venezuela que en la isla de Toas, hace seis meses, instalaron un cable subacuático para resolver
Más de 100 mil millones de dólares sin resultados
Cuando se le pregunta sobre los informes de organizaciones no gubernamentales como Transparencia Venezuela y el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice-Libertad) que en veinte años el Estado venezolano destino 105 mil millones de dólares al Sistema Eléctrico Nacional, pero éstos fueron perdidos por la corrupción, desfalcos y falta de planificación, el ingeniero Gutiérrez responde que esa denuncia es cierta.
Aún más, se aseguraba que, para final del 2026, Planta Centro estaría funcionando, lo que significa que sería una de las más importantes termoeléctricas de Suramérica. Dentro de esos 105 mil millones habría que poner lo que se ha perdido en Tocoma. La energía que está funcionando en Venezuela es la del Bajo Caroní (Guri, Caruachi y Macagua), que debería producir 12 mil megavatios, pero sólo está produciendo 8 mil megavatios. No se puede llamar al médico traumatólogo si el paciente está desmayado porque lo más indicado es saber que está sufriendo y, por lo tanto, no sabemos si es una imposición del gobierno de los Estados Unidos: pero, no se ha debido llamar a la Siemens y General Electric a ese lugar si ahí no hay equipos de estas empresas, las cuales nada tienen que hacer inmediatamente. Quién lo puede resolver es Hitachi, que tiene las turbinas más grandes en el Guri.
Hay una pequeña parte en Caruachi que es de General Electric, la cual vendió hace diez años su patente hidráulica a otra empresa, por lo que no tiene nada que hacer en esa región.
De los 105 mil millones no se invirtieron porque de esa cantidad 43 mil millones se quedaron en Tocoma, que es una central de 2.500 megavatios que con Planta Centro podría ayudar a resolver el problema en Venezuela. No hay forma de terminar Tocoma prometida para el 2015 sino que comenzando ahora hay que efectuar trabajos ininterrumpidos durante diez a doce años. Esto es muy grave porque no se puede esperar tanto años esperando una planta difícil de terminar. Igual pasa con Uribante-Caparo que habría resuelto el problema eléctrico de los Andes; pero, Uribante-Caparo son tres represas, que tienen que unirse y con ese sistema no se puede contar. No es como el Caroní que viene de lo alto hacia las otras represas.
Inversiones para buscar soluciones
Por otra parte, el ingeniero Gutiérrez comenta que las primeras inversiones que se deben hacer tienen que ser en termoeléctricas y las llamadas a invertir son precisamente Siemens y General Electric, las cuales fueron las llamadas para ocuparse de la crisis eléctrica nacional.
Siemens tiene un asunto que arreglar en Lara, porque es la responsable de la planta Argimiro Gabaldón, de Cabudare, la cual operó apenas unos días. La mencionada empresa dice que la pusieron a funcionar con gasoil cuando lo que necesitaba era gas y existe otra versión que habla de otro motivo por el cual resultó infuncional; pero, sea una u otra la razón, esa planta es tan fácil de arreglar como se arregla un carro. Si perdió la garantía de Siemens, es otro aspecto distinto al problema de funcionamiento.
Todas las plantas de la capital están veinte por ciento operativas, pero están construidas como La Raiza, la India Urquía, Tacoa y la de Maiquetía, arreglándose se soluciona la situación de la zona metropolitana.
Sí como se está diciendo que además de los ocho mil megavatios del Bajo Caroní hay otros dos mil megavatios que se están generando en el resto del país, se contaría con diez mil megavatios; pero, si hubo una demanda mayor de quince mil megavatios por el calor ocasionado por los rayos del sol, quien puede resolver el problema es Hitachi, la cual, como ya dije, tiene los equipos más grandes en Guri.
El ingeniero Gutiérrez estima que cinco de los equipos viejos de Planta Centro dan unos 2.000 megavatios y la sexta, 600 mil, lo que indica que con con la generación del Bajo Caroní se podría ir mejorando el servicio, tomando en cuenta que Barquisimeto consume unos 500 mil megavatios.
Ahora, en cuanto a la inversión que se debe hacer tiene que ser en termoeléctricas porque las existentes pueden contribuir a una importante generación eléctrica, ya que las refinerías de Paraguaná pueden alimentarlas con el combustible que producen.
También Termozulia y la Josefa Camejo, ubicada en Los Taques, Falcón, si se ponen a funcionar podrían suministrar energías a las refinerías. La que está en la península, que puede trabajar con gas de vapor porque es muy moderna, genera 450 megavatios, lo que significa que podría abastecer a Coro y Punto Fijo. Además hay una planta eólica en Los Taques, llegando a Villa Marina, que tiene cuarenta molinos, pero apenas pueden funcionar catorce, lo cual hace factible recuperarla.
No puede pensarse en arreglar todo de una vez porque el costo está entre los 40 mil millones y los 50 mil millones de dólares; pero, hay que decirle a la General Electric que presente los presupuestos de las termoeléctricas, y a la Siemens lo que puede hacer en Lara, Planta Centro, Zulia y Caracas.
Poniendo a operar Planta Centro, Termozulia, la Josefa Camejo de Falcón, más el Guri llamando a Hitachi, yo estimo que con 15 mil millones de dólares el paciente sale de la Unidad de Cuidados Intensivos, concluye su diagnóstico sencillo el ingeniero Julián Gutierrez.



