DIARIO EL CARABOBEÑO
José Aguilar, asesor internacional eléctrico, anunció ayer en declaraciones vía telefónica la entrada de la nación venezolana a lo que calificó como la era de la “desenergización”.
El especialista aclaró que datos aportados por fuentes ligadas al sector eléctrico en Venezuela le permitieron la realización de un cuadro estadístico que sustenta su hipótesis de como el presupuesto asignado para el sector eléctrico, de cara a 2014, es pírrico para superar la actual crisis que sufre la estatal Corpoelec.
La advertencia sobre el revés energético del país es de vieja data en la nómina eléctrica nacional, precisó que situaciones de las que el actual Gobierno nacional alardea, referida a que los usuarios consumen más kilovoltios porque tienen más poder adquisitivo, es una verdad a medias.
“Sí se hubiesen tomado las previsiones para la consolidación de un plan sustentado que diera paso al desarrollo, modernización y construcción de más planta generadora, el argumento fuese valedero. Pero, dónde dejamos el crecimiento demográfico de los últimos 10 años”, apuntó.
A inicios de 2003, el ahora secretario general del Sindicato Eléctrico Carabobo, Abel Guzmán, junto a otros trabajadores, hizo la primera advertencia sobre el efecto dominó que la desinversión, actos de corrupción y la ausencia de planes de desarrollo, provocaría una debacle en la industria eléctrica nacional. “Y así ha sido en estos últimos años, pese al empeño del Ejecutivo nacional de ocultar, con acciones como la página de la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados (Opsis) que tiene ya más de dos años cerrada”, condenó.
Aspectos como la convergencia, entre los requerimientos de los sectores residenciales e industrial, del consumo, inducido por las políticas del Estado, tales como: aminorar Guayana y sus empresas básicas, asfixiar a la industria y comercio y no ejecutar el Plan Guayana Socialista, también conspiran, según Aguilar, para exigir más megavatios (MW) de los que aún no dispone el Ejecutivo nacional.
Celebración a oscura
Pese al anunció de un corte eléctrico programado en Puerto Cabello, desde las de 2:00 am hasta las 5:00 am, por labores para la corrección de punto caliente en las líneas del eje costero, en la ciudad más de una fiesta se desarrolló a la luz de las velas.
Muchos festines porteños adelantaron su culminación debido a la oscuridad. Otros se desarrollaron sin fondo musical, pero la queja formal estuvo centrada en que después del alba, a las 6:00 am, en muchos sectores azotados por la lluvia dominguera, aún no se había restablecido el servicio. Pese a los esfuerzos nunca recibieron una explicación del personal de la estatal.


