El Pitazo
En 1998, la extinta Enelven cubría 80,3 % de la demanda eléctrica de Zulia con la generación local; hoy, apenas alcanza a abarcar 27 por ciento. El resto depende del Guri
Nataly Angulo | Zulia | El Pitazo
Maracaibo.- Maracaibo cumple diez meses con una de las peores crisis eléctricas que se registran desde hace 130 años, cuando se fundó —justo un día como este 24 de octubre— la primera empresa eléctrica del país.
Hace 130 años, la capital zuliana se convirtió en la primera ciudad de Venezuela en conocer el servicio continuo de electricidad y la tercera de Suramérica. Hoy, las condiciones son otras y Maracaibo se convirtió en una de las ciudades más golpeadas por las fallas en el fluido de energía, que afectó el comercio, la prestación de otros servicios públicos y desmejoró la calidad de vida de sus habitantes.
La capital zuliana perdió tres de las cinco líneas por las que se podía importar energía desde el Guri;tampoco tiene disponible la conexión con Colombia, desde donde se podían traer 250 megavatios; no goza de un alto respaldo en generación térmica y al menos nueve de sus subestaciones explotaron por sobrecargas —según fuentes de Corpoelec— y no por sabotaje, según la versión oficial.
“A esta precariedad extrema se llegó por negligencia con toda la cadena de valor de la infraestructura eléctrica del estado en generación, transmisión, distribución y la gestión comercial y de atención a los clientes. Las causas son la sobreexigencia de las unidades de generación local, hasta llevarlas a su paralización; el abuso de la transmisión y la distribución, sobrecargándolas hasta producir severas fallas; la evasión de responsabilidad y la corrupción”, aseguró el ingeniero José Aguilar, especialista en análisis de riesgos eléctricos y quien sigue de cerca la crisis en el sector.
20 años de retroceso
Hasta 1998, Maracaibo tenía una capacidad instalada de generación de 1.175 megavatios y su indisponibilidad era apenas de 176 MW. Entonces, la extinta Enelven cubría 80,3 por ciento de la demanda con la generación local, y el resto con lo que se importaba desde el Guri, según estadísticas de la antigua compañía zuliana, que fue nacionalizada en 2007 y hoy forma parte de Corpoelec.
La situación actualmente es distinta: Maracaibo y el resto de los municipios de la Costa Occidental del Lago dependen cada vez más de lo que se importa desde el Guri, pese a que la capacidad instalada local se duplicó y alcanza los 3.041 megavatios. “La indisponibilidad de dicha capacidad pasó de 176 MW en 1998, a 2.477 MW hoy. Esto, aunado al colapso de los nexos de interconexión con el Sistema Interconectado Nacional, por falta de mantenimiento y sobrecarga, desató la crisis en curso”, aseguró el ingeniero Aguilar.
Corpoelec apenas es capaz de cubrir 27 por ciento de la demanda del estado con la generación local, que llega a unos 564 megavatios.
Indicó que los resultados son “inaceptables” si se toma en cuenta que el Gobierno invirtió 8.000 millones de dólares al sistema eléctrico del Zulia en los últimos 20 años.
Demanda en picada
Corpoelec no se preparó para cubrir con las proyecciones de demanda eléctrica que debía tener Zulia para 2018 y 2019, de acuerdo con un informe de planificación para el Sistema Eléctrico Venezuela elaborado en 2006 y que manejan las autoridades de Corpoelec. En el documento, se anticipó que para el próximo año la demanda sería de 5.030 megavatios, un aumento de 2.889 con respecto al consumo que se tenía en 2006.
“Pese a la gran opacidad, los análisis e investigación propia indican que la demanda ha sufrido un descenso, en base al período 2006 a 2018, de 2.082 MW. Desde 2015, cuando se alcanza el máximo histórico de 3.103 MW, vemos que hasta 2018 hay una reducción de 1.103 MW, equivalentes a una reducción total de 40,85 %”, indicó Aguilar, quien desmiente la tesis de que la crisis eléctrica en la región zuliana es producto del alto consumo.
La caída de la demanda eléctrica no frena las fallas en el servicio; desde el pasado 24 de diciembre —cuando se inició la crisis energética en Zulia— se contabilizan dos docenas de apagones generales en Maracaibo, la primera ciudad de Venezuela en tener energía eléctrica y una de las más oscuras en este 2018.



