EL UNIVERSAL
LUZ Y ADULANCIA. Bastante se le dijo al Gobierno -y muy enfáticamente a Hugo Chávez- el error que iba a ser el cambio de huso horario en 2007. Dos años después ya se había demostrado.
En esta columna escribimos el 5/Nov/2009: «HAZMERREÍR: Son tantas las situaciones que provocan la burla global que estoy seguro de quedarme corto. El improvisado cambio de hora que trajo como consecuencia el que oscurezca más temprano provocando no solamente más consumo sino aumento de la criminalidad en las zonas más pobres.
Recuerden cómo los ministros adulaban, a cual más, justificando la puntada presidencial como una ocurrencia sabia del líder a quien no se le puede contradecir. Ninguno se atrevió a sugerir el cambio de horario escolar. El baño con totuma de tres minutos ha dado la vuelta al mundo.
Los apagones en un país que se presenta como el de las más grandes reservas energéticas. La ley contra los juguetes y juegos bélicos en vez de recoger o prohibir las armas en manos de la delincuencia. Los bombillos ahorradores se quemaron y nunca los restituyeron; con observar los barrios se nota el aumento de la luz incandescente.
El cambio del congreso petrolero de Puerto La Cruz a Margarita por las fallas de agua y electricidad sorprendió a los invitados (…)». El ministro de Ciencia era por cierto Héctor Navarro quien apenas hace unos meses cuestionó otras acciones pero más nunca se acordó del tema eléctrico. Con el regreso a la hora que siempre tuvo la Venezuela que pensaba antes de tomar una decisión improvisada, el ahorro es de 300 Megavatios y el tema de la oscuridad anticipada daría casi una hora de claridad adicional…


