CORREO DEL CARONÍ
Ocho meses después de paralizadas las operaciones de los inspectores de la Central Hidroeléctrica Manuel Piar en Tocoma, sólo 60 trabajadores del Consorcio Uriapari recibirán el pago de salarios y utilidades.
La empresa, que se había declarado sin fondos por una millonaria deuda de Corpoelec, argumenta que aún no tiene recursos para cancelar al 100 por ciento de los empleados.
De acuerdo con José Luis Alvarado, miembro de la Comisión de Trabajadores de Uriapari, el Ministerio de Energía Eléctrica amortizó 98 millones de bolívares a la compañía.
“Ahora pretende hacer un pago parcial pírrico a más de 220 trabajadores despedidos entre enero y junio de 2014, es decir solamente utilidades y sueldo devengados hasta diciembre 2013, lo cual no representa ni el 10% de lo adeudado”, dijo.
En lugar de cancelar al personal, contó, están manejando la posibilidad de saldar parte de la deuda contraída con la banca, desconociendo las prioridades que establece la Ley Orgánica del Trabajo en su artículo 151.
Los trabajadores exigen que la deuda sea cancelada al 100 por ciento de la nómina, que se establezca un cronograma y se atienda al sindicato.
Conminan, además, a la inspectora del Trabajo, Milagros Cárdenas, a que se pronuncie por los más de 300 afectados, así como al diputado del Consejo Legislativo del estado Bolívar, Honorio Requena, a que cumpla con la promesa de exponer el caso públicamente.



