Caraota Digital
A un año del apagón nacional, guayaneses no olvidan las penurias que pasaron ese y los días siguientes de fallas eléctricas en el estado Bolívar, pese a contar con tres centrales hidroeléctricas: Caruachi, Macagua y Guri.
Llegó la temporada de sequía y con ella los incendios forestales. El cuerpo de Bomberos Universitarios de la Unexpo registran aproximadamente hasta 10 incendios forestales diariamente en Ciudad Guayana. Las centrales hidroeléctricas no escapan a ello y pone en riesgo nuevamente al sistema, ya que el calor puede hacer salir de funcionamiento a las máquinas, que de por sí trabajan apenas a 50 % o un poco más de su capacidad instalada.
Es por ello que los guayaneses temen con un nuevo apagón, más con las recientes fluctuaciones de voltaje y cortes eléctricos.
Patricia Rodríguez vivió esos días con la preocupación por su mamá, quien había sufrido un accidente cerebrovascular.
«Pasamos bastante trabajo en vista de que teníamos a mi mamá de 80 años enferma. Los alimentos los manteníamos con hielo que comprábamos, y no todo el tiempo se podía comprar por el precio y cómo están las cosas en el país. Tampoco había agua, porque cuando se va la luz se va el agua, porque las bombas de paso que no sirven, sin electricidad menos», detalló.
Cocinar fue un caos para la mayoría, ya que a falta de gas doméstico, muchos recurren a las cocinas eléctricas.
«Sabemos que en cualquier momento viene otro apagón», afirmó Rodríguez.
Karla Ávila y su familia también pasaron por la misma dificultad para cubrir una necesidad básica, como comer.
«En mi casa teníamos cuatro años sin suministro de gas doméstico. Teníamos una cocinita eléctrica y sin luz no podíamos cocinar. Tampoco podía trabajar porque lo hago online, ni comunicarme con la familia. Desde lo más básico, como comer, hasta cumplir con mis labores fue traumático. Cada vez que se va la luz uno espera que no sea otro apagón», relató Ávila.
La estafa de Tocoma
Días antes del apagón, trabajadores de Corpoelec advirtieron sobre la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional, pero el régimen lo que hizo fue recrudecer la persecución contra ellos.
La realidad de las represas de Guri, Macagua y Caruachi no han cambiado. Tocoma, por su parte, es considerada como una estafa a los venezolanos.
La página de Corpoelec informa que esta represa preveía la instalación de 2.160 MW, para producir una energía promedio anual de 12.100 GWh, a través de 10 unidades generadoras de 216 MW cada una.
Las operaciones debían iniciar entre julio de 2012 y abril de 2014. La obra inició en 2005. En 2020, sigue paralizada. Su avance fue de poco más de 87 %.
«Su costo inicial fue de 3.061 millones de dólares, financiados parcialmente por el BID (Banco Interamericano de Desarrollo). Al 2011 la inversión total alcanzaba 5.995,61 millones de dólares (un incremento de 96%), y al 2014 el costo de la obra superaba ya los 10.371 millones de dólares (un incremento de 239% respecto al costo inicial previsto)», indica un informe de corrupción realizado por la ONG Transparencia Venezuela.



