TAL CUAL
La construcción de la hidroeléctrica acumula 4 años de atraso. Chávez prometió, en medio de la campaña de 2012, la inauguración de la obra. El sistema debía aportar 2.500 MW al tan afectado sector eléctrico nacional
DAMIÁN PRAT C
En aquel enero de 2012, sobrevolando las obras de construcción en un helicóptero, el entonces presidente Hugo Chávez anunció al país que «el 9 de septiembre de éste mismo año» iba «a poner en servicio la primera turbina de ésta nueva central hidroeléctrica».
Estaba en campaña electoral adelantada, como siempre, usando los recursos del Estado y las obras públicas para hacer propaganda y quizás esperaba que realmente cuando faltara menos de un mes para las elecciones inauguraría la puesta en servicio de esa primera de diez turbinas.
No en balde, le acompañaba en el helicóptero uno de los mas poderosos capitalistas de Argentina, amigo de los Kirchner, el propietario de Impsa, Enrique Pescarmona, cuya empresa por vez primera acometía una obra hidroeléctrica de esa magnitud pues las turbinas Kaplan del proyecto Tocoma -ya usadas en otras represas del Caroní- eran las mas grandes del mundo.
No pocos trabajadores y técnicos escuchaban y sabían que sería una promesa o un anuncio que no se cumpliría. Este redactor, en la columna Público & Confidencial de Correo del Caroní llevaba meses alertando del severo retraso en las obras electromecánicas, incluyendo hasta la construcción de los galpones especiales para almacenar las delicadas piezas electrónicas.
Obviamente, a través de nuestros escritos hablaban eran muchos trabajadores y técnicos que sabían de los problemas y deseaban alertar. Pocos días después de aquella visita presidencial también a través de TalCual alertamos que no estaban en avance ni siquiera las obras preliminares de la parte electromecánica responsabilidad de la transnacional argentina.
En realidad ya se estaba incubando una problemática en las obras civiles a pesar de estar muy avanzadas, pero las deudas del gobierno con el consorcio OIV, liderado por la brasileña Odebrecht, se acumulaban junto con un polémico informe de escalatoria de precios.
Semanas antes de las elecciones presidenciales de octubre 2012, el ministerio de energía, Alí Rodríguez «corrigió» la fecha prometida por Chávez. Ya no sería septiembre 2012 sino «mediados de 2013», pero ya era evidente que la situación de parálisis se agravaba.
Finalmente, el siguiente ministro de electricidad, Jesse Chacón, hizo un tercer anuncio en junio 2013, que «las primeras turbinas estarían generando electricidad para marzo de 2014», cosa que obviamente tampoco se ha cumplido.
Chacón también se comprometió a resolver el severo problema de las deudas con la contratista de obras civiles que según algunos informes monta a 700 millones de dólares y según otros a mas de 1.200 millones de dólares.
Como sea, ya en mayo del año pasado, el consorcio constructor comenzó a retirar personal hasta llegar a una nómina mínima de unas 200 personas, principalmente vigilantes y algún personal administrativo.
Y el consorcio Uripari, de las empresas de inspección retiró a su personal sin siquiera pagar las prestaciones, aparentemente debido a las enormes deudas del gobierno.
Esa parálisis, pues, ya cumplió un año para una obra que en su proyecto original debió estar totalmente operativa para 2010, con sus 10 turbinas activas y aportando 2.500 MW al Sistema Eléctrico Nacional aunque muchos creen que cuando entre en operaciones solo será útil para Guayana pues el gobierno tampoco ha construido las nuevas líneas de transmisión de 765kv y 400 kv que debían sumarse a las existentes, construidas en los años 70, 80 y 90 del siglo pasado y que llevan la energía del Sistema Hidroeléctrico del Caroní a toda Venezuela.
El retraso en construir las nuevas líneas de transmisión ya suma más de una década, es decir, este gobierno no ha cumplido en desarrollarlas. El actual sistema de transmisión funciona exigido hasta el tope, con muy escaso margen de maniobras ante cualquier fallo.
MANTENIMIENTO ES LA PALABRA
La central Hidroeléctrica de Guri (por años fue Raúl Leoni y ahora rebautizada Simón Bolívar) es la base del todo el sistema hidroeléctrico del Caroní. Su Casa de Máquinas I, construida entre a lo largo de 4 gobiernos entre 1963 y 1976 tiene 10 turbinas para un total aproximado de 3 mil MW y la Casa de Máquinas 2, mas moderna y amplia, la que llevó a 150 mts de alto el muro de la represa, construida durante tres gobiernos entre 1976 y 1986, puede generar hasta casi 7 mil MW en sus diez turbinas.
En realidad, Guri nunca genera el tope de 10 mil MW de su capacidad teórica porque lo normal es que tenga una o hasta dos turbinas fuera de servicio por mantenimiento. Cuando una concluye esa «parada» de mantenimiento es incorporada a producir y se saca otra.
Desde hace algunos años esa rutina se ha visto alterada y no para bien, pues las fallas y mantenimientos se han alargado mas de lo debido. Algunos trabajadores lo atribuyen a la lentitud del gobierno en aportar los recursos adecuados o al desplazamiento de los técnicos de mas experiencia. El mes pasado Guri llegó a tener hasta 5 unidades fuera de servicio simultáneamente lo cual excede largamente la normalidad.
La Unidad 5 de la Casa de Máquinas 1 ha estado inactiva por reparaciones desde diciembre de 2011, lo cual es excesivo y la Unidad 10 de la Casa de Máquinas 2 desde agosto 2011.
Reportes de trabajadores estiman que ésta turbina podría estar lista para el último trimestre del año. Quizás por eso, el ministro Chacón en declaraciones recientes dijo que «Guri aportará 800 MW mas al Sistema eléctrico próximamente».
Obviamente, no se está construyendo nada nuevo en Guri de modo que esa declaración del ministro, como es usual, hay que leerla «al revés», es decir, descifrar lo que oculta.
Y es que esos 800 MW debían estar activos y no lo están por fallas del gobierno, de modo que la realidad es que por fallas del gobierno Guri tiene 800 MW menos de los que debía tener activos pero si se corrige el problema podrán sumarse de nuevo. Eso es lo que él llama «sumar 800 MW».
UNA MARAVILLA
El Sistema Hidroeléctrico del Caroní es una portentosa obra de ingeniería. Tiene hoy tres grandes represas y 6 Casas de Máquinas actuando simultáneamente en un recorrido de unos 80 kilómetros del río Caroní.
Cuando al fin se concluya Tocoma, serán cuatro represas y 7 casas de máquinas con mas de 50 turbinas. Tras el enorme muro de Guri hay un lago artificial de 4 mil kilómetros cuadrados.
El agua represada encuentra salida en unas «bocas» que la conducen a través de sus 20 turbinas generando, como ya vimos, hasta 10 mil MW. Cuando el lago se llena excesivamente durante nuestro «invierno» de lluvias se abren los aliviaderos que son los que permiten esa hermosa imagen mil veces fotografiada, del agua estallando en un torrente espumoso.
Esa misma agua. 40 km río abajo, llega luego a lo que será (cuando el gobierno ineficiente la termine) la presa Tocoma y de nuevo el líquido será «turbinado» generando energía.
Unos 20 kilómetros mas abajo se repite el ciclo en la represa de Caruachi y finalmente, tras otro recorrido, ya dentro de Ciudad Guayana, justo entre San Félix y Puerto Ordaz llega a mover las 18 turbinas de Macagua I, II y III donde de nuevo produce esa energía hidroeléctrica, limpia, confiable, no contaminante, por medio de la cual se activa el 70% de la electricidad que mueve industrias, comercios, escuelas, liceos, universidades, hospitales, vías públicas, lugares de recreación y viviendas de toda Venezuela, ahorrando unos 300 mil barriles diarios de petróleo que serían los requeridos para producir la misma cantidad de energía -entre 15 y 16 mil MW- si se usaran plantas termoeléctricas.
http://www.talcualdigital.com/Nota/visor.aspx?id=104358&tipo=AVA



