DIARIO VERSIÓN FINAL (ZULIA)
Cerrando la intercepción de la calle 86-A con la avenida 13, en el sector Veritas los habitantes de la comunidad protestaron tras 13 días sin electricidad.
En horas de la mañana, los vecinos trancaron el acceso vehicular con pancartas y ollas en mano exigiendo ser atendidos por Corpoelec.
Hace casi dos semanas, las 13 familias duermen en el porche de sus casas en colchones y se ven obligados a comprar los alimentos a diario, porque no tienen cómo refrigerarlos.
“Ni agua fría tenemos para el calor. A mí se me dañaron tres kilos de carne y dos pollos por la falta de refrigeración. Dormimos afuera como los animales”, contó Briceida Andrade, una de las vecinas afectadas por la falta de servicio eléctrico
Desde que explotó el transformador la noche del pasado 24 de mayo, los afectados comenzaron a reportar la falla ante Corpoelec, que hasta los momentos ni siquiera ha enviado unidades para que haga una revisión del problema.
“Ya ni nos responden. Cuelgan los teléfonos. Cuando logramos comunicarnos nos dicen que el reporte aparece atendido, pero por aquí ni se han asomado”, señaló Andrade.
Rafael Lossano, habitante de una de las viviendas sin electricidad, tiene varios días descompensado. Es paciente renal crónico y el calor de día y de noche lo ha desmejorado, señala el señor de 70 años.
“Tengo la tensión baja. Me agobia pasar el día en estas condiciones. Y por las nochesni descanso”, relata Lossano.
A dos casas, la pequeña Valentina Jiménez, de siete meses, también está empapada en sudor, lo que según su madre Yulixa Durán, la expone a contraer alguna bacteria. La pequeña tiene hidrocefalia.
Supuestas deudas de algunos de los habitantes con la empresa de electricidad, serían una de las razones por las que el reporte no es atendido.
“Nos dijeron que hasta que no pagaran las personas que deben no iban a restituir el servicio. Pero quienes pagamos no tenemos culpa de eso. Estamos padeciendo, ya tenemos 13 días sin poder descansar”, comentó la señora Briceida.
Hasta pasadas las 11:00 de la mañana los habitantes mantuvieron la vía obstruida. “No es una guarimba. Estamos reclamando nuestros derechos como ciudadanos”, aclaraban.



