EL UNIVERSAL
Gobierno declara el estado de emergencia eléctrica en Monagas por caída de torres.
MARIELA LEÓN
domingo 6 de julio de 2014
El gobierno obvió la causa de sabotaje en una falla eléctrica, de amplia dimensión, como la ocurrida el viernes 27 de junio.
Es la primera vez en los últimos años que el ministerio de Energía Eléctrica y Corpoelec pasan por alto, al menos en forma pública, el señalamiento de una acción delictiva en un apagón. En esta oportunidad, el Gobierno argumentó que la caída de 8 torres de transmisión en Monagas, dos días antes de producirse la interrupción del servicio en más del 60 % del territorio nacional, fue ocasionada por vientos huracanados.
En las fotos del suceso, que dejó fuera de operaciones a las dos líneas de alta tensión a 400 kV Palital-El Furrial, se observan grandes extensiones de llanura con pocos árboles de pie e impresionantes torres alineadas y desplomadas.
Esa imagen se repite cinco años después de un incidente de similares características, reportado el 9 de mayo de 2009, cuando siete torres en la red troncal de transmisión 765 kV, a 15 kilómetros de Valle de la Pascua (Guárico), sucumbieron por efectos de «vientos en forma de vórtice (torbellino)».
La diferencia estriba en que las autoridades de entonces advertían debilidades del sistema y un déficit de generación entre 1% a 2% frente a la demanda y en las actuales, se asegura un fortalecimiento del plantel eléctrico y una capacidad generadora creciente que permite una holgura de 3.000 a 4.000 megavatios (Mw).
Sin pertenencias
Johny Echezuría, secretario ejecutivo del Sindicato de Trabajadores Eléctricos de Monagas, desdibuja la tesis del gobierno, porque «se trata de torres de unos 15 o 20 años, diseñadas para soportar las inclemencias del clima».
Cree más bien que el factor mantenimiento privó en esa contingencia. «No es nuevo lo que sucedió. Las fallas recurrentes, la falta de mantenimiento y de herramientas ya son conocidos. Lo hemos denunciado muchas veces sin recibir respuestas; de seguir el sistema en las actuales condiciones, habrá un colapso».
Explica Echezuría que «una sobrecarga en las líneas de transmisión» desencadenó la caída en escala de las torres. «Al sobrecargarse la línea» una y otra vez, «el vano» (separación que debe existir entre los diferentes conductores del tendido de una línea de transmisión) asume una forma de ‘chinchorreo’, halando a las torres».
En su opinión «desde la creación de Corpoelec en 2008, todo se desatendió y se desmejoró. No hay el sentido de pertenencia en todos los estratos. No se realizan los mantenimientos trimestrales, como antes; ni las revisiones ni controles».
Ayer Globovisión reseñó que en Gaceta Oficial 40.447 publicada este viernes, se declara Estado de Emergencia Eléctrica en Monagas, por 15 días y puede ser prorrogable por el mismo lapso. El decreto presidencial autoriza al ministerio de Energía Eléctrica a dictar por «vía de excepción las medidas especialísimas que estime pertinentes, a fin de garantizar a la población de ese estado el suministro de energía eléctrica».
Condición de colapso
Miguel Lara, especialista y ex-gerente de la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados (Opsis), considera que la caída de las 8 torres representa «una nueva configuración o topología que además de restringir el flujo de electricidad hacia la zona oriental (Monagas y Sucre) hace que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en su totalidad, esté en una condición operativa de mayor precariedad de la habitual».
Refiere que «necesariamente debieron simular esta nueva condición operativa a fin de determinar los máximos flujos de energía, posibles de transferir por las líneas restantes, de forma segura, y así evitar que una eventual falla de cualquiera de los equipos remanentes y asociados a las áreas afectadas terminara en un colapso. Aparentemente estos análisis no fueron hechos y si los hicieron sus resultados fueron eludidos».
Con la finalidad de minimizar los racionamientos, dice, «recurrieron a lo que es su costumbre y decidieron operar bajo una condición de riesgo tal, que cualquier falla en el área afectada e inclusive en el SEN, pudo ocasionar el apagón».
Según el ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón -comenta- «hubo un incidente en El Tigre 230 kV, se infiere por su declaración que estuvo vinculado a una línea de 230 kV El Tigre- El Indio, que ocasionó su salida de servicio, por sobrecarga, por falla en la misma o por falla en algún otro equipo del área o del sistema. Al salir de servicio, el equipo adicional se presentó la condición de colapso. Chacón indica que hubo una fluctuación de frecuencia».
«Si la frecuencia en su primera fluctuación subió de los 60 Hz», apunta, «entonces inicialmente ocurrió una pérdida de carga y posteriormente la pérdida de generación. Si por el contrario, la frecuencia bajó (poco probable) entonces ocurrió la pérdida de generación y después la de carga. Ocurrido el colapso, las líneas de 765 kV quedan descargadas y se producen sobretensiones que ocasionan la salida de una o varias de ellas para evitar males mayores.Todo indica que la causa del apagón fue una práctica operativa irresponsable».



