CORREO DEL CARONÍ
La siderúrgica trabaja al 50 por ciento de su capacidad. La junta directiva reconoce que a los trabajadores se les debe más de 2 mil millones de bolívares.
El déficit ha marcado a la Siderúrgica del Orinoco desde su estatización en mayo de 2008. La prueba más reciente es un informe de la junta directiva en el que revela que la acería trabaja al 50 por ciento de su capacidad.
Ello ha derivado en deudas con trabajadores y proveedores: a los primeros se les debe 2 mil millones de bolívares, mientras que con los segundos, la deuda supera los mil millones de bolívares.
- La producción de acero líquido hasta este mes fue de 45 por ciento menos que las estimaciones para 2012.
- Este año se han invertido 57,8 millones de bolívares, 99 por ciento menos de lo previsto.
- En el informe se reconoce que “el nivel de efectivo (…) ha permitido pagar nómina y realizar pagos parciales de HCM, pasivos laborales y proveedores”.
La principal siderúrgica del país funciona al 50 por ciento de su capacidad. La cifra fue reconocida en la más reciente junta directiva de Sidor en la que se sinceraron las debilidades de la productora de acero, que hasta lo que va de año acumula pérdidas por el orden de los 2.561,4 millones de bolívares.
Las cifras fueron sacadas del balance de la estatal, filtrado a esta

redacción. En él se evidencia el claro declive operativo y financiero de una empresa que hasta, 2007, dio amplios márgenes de ganancias.
Entre los datos que ofrece el documento se destaca que hasta este mes la producción de acero líquido cerró en 1.077,6 miles de toneladas, 45 por ciento menos que las estimaciones del presupuesto 2012 (880,5 miles de toneladas). De ese total se han despachado 901,4 miles de toneladas de productos, 41 por ciento menos que lo pautado para este año. Casi el 90 por ciento fue destinado al mercado nacional y 12 por ciento a la exportación.
En 2012 se invirtieron en la planta 57,8 millones de bolívares, 99 por ciento menos que lo previsto en el estimado anual. Esta desinversión generó retrasos en los mantenimientos y adecuaciones de equipos, que impactaron negativamente en la producción.
Dadas las limitaciones productivas, el flujo de caja de la siderúrgica tiene serios problemas, pues tiene una deuda de 2.025,6 millones de bolívares en pasivos laborales con los 11.670 trabajadores; de mantenerse esa situación, la directiva proyecta un déficit de caja al cierre de 2012 por el orden de los 1.274 millones de bolívares.
Reconoce la acería que “el nivel de efectivo generado por la empresa sólo ha permitido pagar nómina y realizar pagos parciales de HCM, pasivos laborales y proveedores”.
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Viento en contra
En cuanto al tema laboral, el balance de la gestión hasta agosto 2012 detalla la existencia de muchas trabas y “estructuras (y) organizaciones paralelas”, compuestas por 44 personas, en las que “no se evidencia la aprobación ni delegación por parte del nivel autorizante y facultado para ello (junta directiva), de acuerdo a los estatutos de la empresa”.
De acuerdo con el informe, “el presidente ejecutivo tiene bajo su responsabilidad directa seis gerencias (incluyendo Almacenes), un Comité de Contrataciones, una Oficina de Atención al Ciudadano, una Dirección del Despacho y una Auditoría Interna; más las 13 Comisiones de Transición, para un total de 22 unidades que le reportan directamente”.
En el apartado sindical, la presentación mostrada en la junta directiva señaló que Sutiss tiene sobre la mesa una propuesta de “prorrogar la convención colectiva hasta el 2013, a cambio de aprobar un incremento salarial lineal del 10 por ciento a todos los trabajadores, más un bono único no salarial de 60 millones de bolívares por trabajador”.
Sin embargo, el terreno no es favorable para la nueva administración de Sidor que advierte la existencia de “un clima de conflictividad generado a partir de las exigencias de los transportistas de ser incorporados a la nómina de forma inmediata”, situación sobre la cual está planteando una conciliación.
En resumen, el balance de la gestión hasta la fecha muestra un panorama desalentador, cuya perspectiva pareciera no mejorar en el corto plazo, pues las debilidades financieras, organizacionales y laborales (por la conflictividad existente) limitan el margen de maniobra para el levantamiento de la planta.


