EL CARABOBEÑO
El secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo, del Gas, sus Similares y Derivados de Venezuela (Futpv), José Bodas, aseguró que las refinerías del país operan a menos de la mitad de su capacidad y que es por eso precisamente que Venezuela importa derivados del petróleo, pues todo el sistema refinador está afectado.
Recordó el dirigente sindical que existen retrasos en los mantenimientos preventivos y mayores de las plantas, en el cambio de repuestos para optimizar los procesos en compresores, calderas, tanques. “No nos cansaremos de decir que la industria se cae a pedazos por la falta de inversiones oportunas por parte del Estado y de quienes administran o gerencias las estatales”, repitió.
“No hay una política agresiva y eficiente para hacer las mejoras necesarias luego de los incidentes suscitados en dos importantes complejos como lo son Amuay y El Palito. El 2012, fue fatal para la Industria cerramos con cifras rojas y no queremos que se repita la historia”, lamentó Bodas. Agregó que quieren desconocer la libertad y la autonomía de los movimientos sindicales.
Para alertar sobre las diversas eventualidades han entregado informes a Pdvsa, a la Futpv, pero hasta la fecha no se ven las respuestas a las solicitudes planteadas. Acotó el representante de la Futpv que aún hay reenganches pendientes como el caso del secretario ejecutivo de la Futpv, Robert González, quien labora en el complejo refinador de El Palito en Puerto Cabello, así como delegados de prevención. Agregó que otra irregularidad que enfrentan es la dotación de implementos de seguridad y uniformes como bragas, botas, lentes, casco, protección auditiva, detectores de gases, guantes, entre otros artículos.
“Estamos debatiendo con los trabajadores a nivel regional, nacional y con los dirigentes de los sindicatos de base todas estas fallas, porque necesitamos que nuestros reclamos sean escuchados y atendidos”, apuntó Bodas, miembro de la directiva nacional de la corriente C-Cura. Además afirmó y que este año es crucial para los trabajadores de la Industria Petrolera porque se vence el contrato colectivo en el mes de octubre y aún hay beneficios pendientes por pagar.
Bodas citó como ejemplo que se había programado por la convención vigente la construcción de unas 28 mil viviendas para los trabajadores de las cuales no se ha edificado ninguna, también tienen problemas con el cumplimiento de los beneficios sociales como educación, medicinas, entre otras. Sin embargo mantienen la esperanza de que Pdvsa honre todo lo adeudado para beneficio de la fuerza laboral.


