DIARIO EL TIEMPO (ANZOATEGUI)
El dirigente del gremio petrolero que labora en el Centro de Refinación Paraguaná, dijo que tanto las instalaciones de Amuay como las de Cardón actualmente no producen combustible
Caracas.- El mayor complejo petrolero de Venezuela y una de los tres más importantes del mundo, el Centro de Refinación Paraguaná (CRP), en el estado Falcón, mantiene paralizadas las refinerías Amuay y Cardón, tras los incidentes ocurridos en ambas instalaciones el 4 y 8 de noviembre, respectivamente.
Esta información la suministró el secretario del Sindicato de Trabajadores Petroleros de Falcón, Iván Freites, quien señaló que actualmente el CRP sólo tiene los servicios básicos en funcionamiento (luz, agua, aire y vapor), pero la fase productiva “se encuentra en cero”. Freites explicó a El Tiempo que la unidad de flexicoquer, la más importante en procesamiento, está detenida desde el 28 de octubre. “Se solidificó el coque y hay que intervenirla”, afirmó.
Indicó que la paralización del CRP, con capacidad para procesar 955 mil barriles de petróleo diarios (645 mil bpd en Amuay y 310 mil bpd en Cardón), lleva a que se disminuya la elaboración de derivados, como la gasolina, tanto para el consumo interno como externo. También, apuntó Freites, está detenida la producción de la destiladora número 5, la más grande del país, que procesa 185 mil bpd.
Freites calificó esta situación como “la crisis más severa en la historia de Pdvsa, incluso peor a la de la explosión de 2012”, y remarcó que debido a la baja de producción “no se puede cubrir la demanda de gasolina del país (…) Vemos que los inventarios están por debajo de lo normal”.
La paralización de las refinerías, que junto a Bajo Grande forman el CRP, se produjo tras una tormenta eléctrica en Cardón el 8 de este mes a las 6:30 pm, y en el caso de Amuay por “una extraña falla eléctrica” -según Pdvsa- ocurrida el martes 4 a las 9:10 pm. Dirigentes gremiales han apuntado que el apagón se debió a la falta de mantenimiento en el área de calderas.
Compra de combustible
Freites aseguró que en la actualidad la principal fuente de suministro de gasolina es la refinería de Puerto La Cruz.
Recientemente el Ejecutivo realizó la compra de 2 millones 400 mil barriles de combustible y se estima que pueda aumentar estas cuotas importadas.
El dirigente gremial aseguró que el crudo liviano que llegará al país no es para procesarlo junto al petróleo pesado de la Faja y así obtener más rentabilidad -como explicó Pdvsa- sino que será distribuido para consumo interno luego de las fallas sufridas en las instalaciones.
Afirmó que este embarque servirá para abastecer el mercado por 10 a 12 días. Para el gremialista es muy probable que próximamente se deba aplicar un plan de racionamiento de combustible.
Señaló que se espera que entre jueves y viernes de esta semana empiecen a operar las catalíticas y destiladoras para gasoil y gasolina de Amuay, mientras que no se tiene fecha de arranque de la planta de flexicoquer.
A través de un comunicado, la petrolera aseveró ayer que se han tomado todas las acciones para garantizar el normal suministro de combustibles y lubricantes en el país.
Resaltó además que los niveles de inventario existentes en el Circuito de Refinación y en los centros de distribución permiten el suministro habitual en todo el territorio.
“Pdvsa hace un llamado a la colectividad a no hacerse eco de rumores desestabilizadores que pretenden generar zozobra sobre un falso desabastecimiento de combustibles (…) el CRP se encuentra en proceso de arranque”.
Crisis laboral
Freites denunció que las condiciones de los trabajadores de Pdvsa han caído. Indicó que las medidas de seguridad no son correctas y los salarios no son competitivos en comparación con otras empresas del ramo. Dijo que en promedio una empresa internacional paga $ 300 por día, mientras Pdvsa $4 por día. Esto ha llevado a un éxodo de la mano de obra venezolana.


