CORREO DEL CARONÍ
La empresa, absorbida por Corpoelec en 2008, cumplió 50 años.

Hace medio siglo que se fundó Electrificación del Caroní (Edelca), empresa cuyo norte era “desarrollar el poder hidroeléctrico del río Caroní y su cuenca” objetivo que cumplió a cabalidad, logrando poner en marcha Macagua, Guri, Caruachi y próximamente Tocoma.

Las centrales hidroeléctricas mencionadas son apenas una pequeña parte de lo que era la empresa, que dejó de llamarse CVG Edelca en 2008 para vestirse con el ropaje de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).
La estatal eléctrica es el corazón de la energía en el país, sus turbinas generan más de 67 por ciento de lo que consumen los venezolanos. Ese corazón tiene kilómetros de venas, representados por la red de líneas de transmisión, que superan los cuatro mil kilómetros.
El sistema de 800 kilovoltios es el quinto instalado en el mundo con líneas de “ultra alta tensión en operación”, y hasta hace poco era la compañía eléctrica del país que registraba menos fallas por año.
Edelca era considerada una “taza de plata”, ejemplo de la administración pública, donde todo funcionaba. En la actualidad esa imagen se ha desvanecido, la unificación del sector que comprendió fusionar catorce filiales con visiones corporativas vino a “contaminar” con burocracia un proceso que estaba dominado por el personal de la principal generadora.
En la actualidad son muchos los problemas que la aquejan, estos van desde el deterioro de su infraestructura, incumplimientos de los beneficios a los trabajadores y la prestación de un servicio deficiente.
Ramón Burgos, quien pasó 20 años de su vida trabajando en la empresa, comenta que si algo extraña de ella es su eficiencia, la importancia que ésta le daba al factor humano y el compromiso de sus empleados para con los usuarios de la energía.
“Podías estar de fiesta, en un cumpleaños, en lo que fuera y pasaba algo e ibas a ayudar. Entendíamos que el servicio que prestábamos afectaba a los demás y por eso había una mística para procurar hacer todo bien, que todo funcionara. Había conciencia y compromiso”, recuerda.
Burgos pasó primero por Relaciones Laborales, luego estuvo en Recursos Humanos, y después a raíz de una reestructuración estuvo en la Dirección de Servicio. Se jubiló en 2009, Corpoelec tenía poco tiempo de haber sido anunciada.
“La corporación es necesaria, pero si se hubiese mantenido la filosofía de la empresa y su independencia sería hoy otra cosa. Creo en las palabras del presidente Hugo Chávez cuando decía que era necesario Revisar, Rectificar y Reimpulsar (RRR), eso considero deben hacer ahora de verdad. Edelca es estratégica para el desarrollo del país, sin energía no puede haber crecimiento, de eso no hay duda”, sostiene.

Reflexión visual
Para conmemorar los 50 años de Edelca un grupo de fotógrafos reconocidos junto a otros aficionados se propusieron captar en imágenes parte de lo que significa la compañía, las imágenes que ilustran este trabajo son parte de esta compilación encabezada por Lionel Arteaga, quien además de fotógrafo es profesor de la Universidad Católica Andrés Bello en Guayana.



